Palabras mayores

El valor de la lectura compartida para las personas mayores1.

Antonio Lois de los Santos2

El escritor Gerald Brenan afirmó que “La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido”. En esa ganancia encontramos tesoros como la experiencia, la memoria compartida y, por supuesto, el poder de la lectura.

Las personas mayores que leemos no solo pasamos el tiempo: ejercemos un acto de afirmación personal. Sumergirse en las páginas abre un espacio íntimo donde fortalecemos la autonomía, estimulamos la imaginación y mantenemos vivo el pensamiento crítico. Al abrir un libro, no nos limitamos a recibir historias, sino que dialogamos con ellas desde la riqueza de nuestra propia vida.

La Organización Mundial de la Salud, al hablar de envejecimiento activo, recuerda que participar en actividades culturales y educativas aumenta la autoestima y la sensación de control sobre la propia existencia. Leer es una de esas actividades que devuelven confianza y protagonismo, porque cada página conquistada reafirma que el aprendizaje no tiene edad.

Un lugar privilegiado para experimentar todo ello son los clubes de lectura de mayores, donde los libros se convierten en la excusa para encontrarse, compartir y debatir. Comentar lo leído estimula la expresión oral y crea un sentimiento de pertenencia que combate la soledad. Además, cada encuentro es un ejercicio de igualdad: todas las voces cuentan, todas las experiencias enriquecen. No importa si el libro se terminó entero, si quedó a medias porque no convenció o si se disfrutó dos veces; lo importante es que el grupo sostiene y anima, genera vínculos tan sólidos como las historias propias compartidas.

En una sociedad que a veces reduce nuestra etapa a la pasividad, en los clubes de lectura nos sentimos personas activas, curiosas, participativas en conversaciones profundas o livianas y, sobre todo, capaces de seguir soñando. Como señaló Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura, “La lectura es, probablemente, otra forma de soñar, pero los sueños mantienen despierta a la humanidad”.

Por todo ello, leer en la madurez no es solo entretenimiento, sino una manera de ejercer poder sobre la propia vida: decidir qué mundos visitar, qué ideas explorar, qué emociones avivar. Abrir un libro -ya sea en soledad o en compañía- se convierte en una herramienta silenciosa de dignidad y libertad.

Quien lee nunca envejece del todo, porque siempre encuentra en los libros una compañía fiel y una promesa de futuro, y eso, para nosotros, son PALABRAS MAYORES.


  1. Texto leído por Charo Ruiz el 1 de octubre de 2025 en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Murcia, donde se conmemoró el Día Internacional de las personas de edad, con un acto institucional en el que se puso en valor los más de 40 años de historia de los Centros Sociales de Mayores del municipio (Ver noticia completa). ↩︎
  2. Presidente de la Asociación Cultura Murcia Literae. Coordinador del club de lectura De libros y escritores. Centro Social de Mayores de Aljucer (Murcia). ↩︎

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